Si Garcilaso Volviera - Rafael Alberti - Poesías De Rafael Alberti (Vinyl, LP, Album)


Download Si Garcilaso Volviera - Rafael Alberti - Poesías De Rafael Alberti (Vinyl, LP, Album)
1969
Label: Discos Aguilar - GEP 12 104,Discos Aguilar - GEP 12-104 • Series: La Palabra • Format: Vinyl LP, Album • Country: Spain • Genre: Non-Music • Style: Poetry

A la fuente llamada de garcilaso Pasajero, a la gran fuente Donde has suspendido el paso, Ya con versos Garcilaso Detuvo el de su corriente.

Sola La que ayer fue mi querida va sola entre los cantuesos. Tras ella, una mariposa y un saltamonte guerrero. Tres veredas: Mi querida, la del […] Romance del infante vengador Helo, helo por do viene el infante vengador, Caballero a la jineta en un caballo corredor, Su manto revuelto al brazo, demudada la color, Y […] Al […] Abre las fuentes, amor.

Huele a sangre mezclada con espliego, Venida entre un olor de resplandores. Del aire baja un repentino riego De astro y sangre resueltos en olores, Y un tornado de aromas y colores Al mundo deja por la sangre ciego. Sobre su falda, como una flor, abierto, un atlas. Su dedo, blanco velero, desde las islas Canarias iba a morir al mar Negro.

Subes del mar, entras del mar ahora. Un papel desvelado en su blancura. Una azucena virgen de escritura. El dorso de una estrella invulnerable Sobre lo opuesto a una paloma oscura. Sola, sin muebles y sin alcobas, deshabitada. Palpita, cruje, azota, empuja, estalla. La vida hiende vida en plena vida. Y aunque la muerte gane la partida, todo es un campo alegre de batalla. Quietecito, quietecito con la lanza, el caballero, que va a salir, volandero, de esta casa, un pajarito. IIIPero ahora te has muerto.

Y el chorro de la gracia contigo. De esto vive nuestra esperanza. Mucho hay que afanarse porque lo otro sea advertido. Pero, con todo, perseveramos, Joaquinillo. Nuestro alegre odio a saltitos. Yo, que tantas veces he traicionado. Por eso no levanto mi voz tampoco contra la Muerte. La pobre, como siempre, asustada de su propio poder y de tantos ayes en tom o al muerto, enrojece.

En tu pecho se pose y tu pico su pico hiera sorbiendo fuego. En tom o de tu frente aletee tejiendo sobre ella una invisible corona. Y otra vez. Alrededor de la mesa, congregada juega a las cartas la familia; las fichas chocan en el centro del tapete en donde cae la luz. Discreta zumba la radio. El incapturable.

Cuantas pudieron verle lo guardaron para siempre. No en sus corazones. En su vientre lo conservaba cada mujer. Argentina, Ha llegado para ella el momento de escribir en el aire, de conformarse casi con su gesto.

La raya se borra entonces y el ojo se cierra. No necesitan muchas habitaciones, ni templos, ni caricias, ni candados. Los hombres planos tapan las miradas con tapones de corcho.

Y en sus casas no puede entrar la muerte porque no encuentra espacio. Los hombres planos siempre nos despistan, aunque no tengan sombra. La luna les va tejiendo corazones y el tiempo les va tejiendo resultados. Si les falta un candil, siempre arde alguna vela. Si les falta la voz, el viento los disfraza.

Obras: La hora 0, Getsemany Ky, Epigra mas, Salmos, El estrecho dudoso, Homenaje a los indios americanos, Y quitado el m anjar hacen vasos de esta fruta. C laudia, ya te lo aviso. P ero el tem plo no son lo s estu d io s de la 20 th C entury-Fox.

Obras: Moral, Ta rumba, Diario semanario y poemas en prosa, Poemas sueltos, Yuria, Maltiempo, Nuevo recuento de poemas, M orir es encenderse b o cabajo h acia el hum o y el h ueso y la caliza y h acerse tie rra y tie rra con tra b a jo. E l abe. Y y a con e sto hem os avanzado algo. Obras: La luz de esta memoria, Palabra dada, Cada uno en su noche, Oidor andante, Las jautas del sol, E l delito natal, Los terrofes de la suerte, E l asaltante veraniego, Tembladerales de oro, T ierra.

N adie u tiliz a m i h ilta de elegancia cuan d o expiro con la leche de la s fro n d a s sed ien tas. L aw rence, m i caballo no ha m u erto. Obras: iMl provisio nal, Apariciones, Siete poemas, El sol y su eco, Historias y poemas, Terceto Figura y secuencias, A rgentina. Obras: El alba, El rio y tu presencia, Puntos luminosos, El imperio milenario, Al a ire lib re , e n tre la s h o ja s del la u re l escuchan la s conversaciones d om Chile, Obras: Nada se escurre, Poemas de este tiempo y de otro, La pieza oscura, Escrito en Cuba, La musiquilla de las pobres esferas, Por fuerza mayor, A partir de Manhattan, Al bello aparecer de este lu cero, A delgazados en la san g re.

Obras: Cada cosa es Babel, El tigre en la casa, La zorra enferma, Caza mayor, Memoria del tigre, , D ios, con e ste cu erp o? T o rre s, tocayo, azo te del P arn aso. Patrias, Alabanzas, conversaciones, Vuelta a la antigua esperanza, Con las mismas manos, Historia antigua, A quien pueda interesar, Circunstancia y Juana, P esan com o u n fiardo so b re la sa lp ica d u ra de n u e stra s p oblaciones p in to resca s y vivaces.

A fin de que los dioses se fije n bien en n o so tro s, voy a d e rra m a r vino y a co lo car m a n ja res preciosos en el cam po: p o r ejem plo, fre n te a la isla de S alam ina. Ayer nos encontramos una m andarina mitad roja, mitad verde. Tu padre se fue a Palma Suriano con sus negras botas de cristal.

Madre prepara los frijoles gandules. Padre pone unos caguairanes en la cerca. El canto del grillo va a taladrar esta noche las paredes de la casa. Ya ha comenzado el corte. Aunque trabajan de sol a sol y de muerte a muerte, los hombres tienen coraje para cantar. Sus zajatos enormes resuenan en la carretera cada atardecer. Ellos son el reloj de nuestra miseria. Jacobo no es un haitiano como los otros. El canto del grillo hace temblar tus cabellos donde la noche siempre agoniza.

Yo la rasgo por ti, por la tormenta dulce de tus ojos llenos de tojosas muertas y de palmas quemadas. Aiigentina, Obras: Viotin y otras cuestiones, El juego en que andamos, Velorio del solo, Obras: Cantos iniciales, Los cuadernos del des tierro, Falsas maniobras, Pero mi raza era de distinto linaje.

Era dable advertirla, hurgando un poco la historia de los derrumbes huma nos, en los portones de sus casas, en sus trajes, en sus vocablos. Me refiero a la casa meridional del agua donde el olvido recobra sus espejos azules. Son exhortaciones anotadas apresuradamente en letras gruesas. De noche practico esa cautela. Cuando el cielo vuelve a ser blanco ya no queda nada. No destruyo el rostro; lo suavizo y me pliego. Requiere vm gran desasimiento. El apego, el apego es el enemigo.

Produce anexiones, pueriles violencias, enrarecimientos del aire. Como un alambre de oro. El rayo absorto que a otra existencia me lanzaba. Argentada piedra con que el sol pule brillos de su frente.

Lunares de identidad, marcas secretas donde un rayo de luz Sepulcra memorias de viaje o talla epitafios Adentro de una gota en que el incendio Se entrega al delirio de llover en patria ajena. Para el polvo que gira adentro del silencio. Adentro de toda el agua que se puede atar bajo la curva de una ola. Bajo la niebla y su diadema de lobos. Obras: Las rosas audaces, El justo tiempo humano, Fuera del juego, Provocaciones, El hombre junto al mar, Haber pasado todas las pruebas deportivas.

A veces uno tiene estos malos pensamientos. No entra en el juego. No se entusiasma. No pone en claro su mensaje. No repara siquiera en los milagros. Encuentra siempre algo que objetar. Echen a un lado al aguafiestas. Es incluso anticuado. Canta, entre dientes, la Guantanamera. En una de estas ta rd e s Haremos una larga reverencia son ojos de otro siglo. Esta tarde tal v e z Obras: Los poemas de la ofensa, ofensa,.

Quiero echarlas a ahogar al agua. Una que sea tan honda como el pez en el agua. El cuerpo nos goza y lo sufrimos. El cuerpo toca otro cuerpo y no percibe sino otredad. Yo afirmo la Muerte con mis doce pares de costillas.

Siempre en tu lugar. Tu lugar son las fauces del lobo. Acusa a toda la humanidad. La tram pa eran ellos mismos. Porque si no se preocupa, ellas se convierten en lobos. La Muerte me espera en las escaleras, en las bocacalles, en los grandes almacenes de especias. Alrededor vuestro veo muchos que os quieren ayudar a bien m orir, y que nunca, sin embargo, os quisieron ayudar-a bien vivir. La mirada, En el verano cada palabra respira en el verano, Serpiente breve, Donde me miro y reconozco mi rostro.

Yo las rescato con manos de fantasma con manos piadosas es decir ya que todo lo m uerto tiene la licuada piedad de su propia experiencia. Pero, de pronto, anochece y han de dejar el prado. Y pasan los siglos de los siglos. Obras: Poemas urbanos, Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar, nombrar,. Obras: El reino, Paisano, Al fin vienen.

Cierto C ierto.. Muerte y memoria, Algu nas palabras, Terredad, Demasiado verdes smi los bosques de sus espacios sin nieve. Nada vi parecido a Manoa ni a su leyenda. Manoa no es un lugar sino un sentimiento. A veces en u n rostro, un paisaje, una calle su sol de pronto resplandece.

Toda m ujer que amamos se vuelve Manoa sin dam os cuenta. Obras: Esta rosa negra, Agm final, Arte de mo rir, Mal de amor, Pacheco Madariaga. C larea.

N unca sabem os si en tra m o s o salim os. La v estal in tocable Que no q u iere s e r m ad re de fam ilia. L a doncella que m ira con u n o jo. La se c re ta ria de gafas o scu ras. T odas e sta s w a lk irias. Yo soy el In dividuo. P ero no. U na trib u. F iguras g ra b a b an en las rocas. Yo soy el Individuo! Las tem p estad es a b u rre n.

F alsos p roblem as. Un p ueblo salv aje que h ace fuego? N ubes ta l vez. Novalis E l que se in c o rp o ra a la noche R ecuerda con n o stalg ia la vida a n te rio r Que h a llevado en la s cosas In an im ad as.

Todo se hace en silencio. Como se h ace la luz d e n tro del ojo. Se ven desnudos y lo sab e n todo. Lo supongo. Los am orosos son la h id ra del c u en to. Los am orosos no pueden d o rm ir p o rq u e si se d uerm en se los com en los gusanos. Y de la s gav etas salen m is h ijo s. Ayer te en terra m o s. Te echam os tie rra ayer. Q uedaste en la tie rra ayer. Te m etim os en la tie rra , te tap am o s con tie rra ayer.

P erteneces a la tie rra desde ayer. Ayer te en terra m o s en la tie rra , ayer. Te sobreyive todo. No nos q ueda sino volver a em p ezar en e l o rd en seftalado. Sextinas y otros poemas, En alabanza del bolo alim enticio, Asir la form a que se va, Canciones y otros poemas, Aquel que tie n e lo s cabellos del la d o del am o r.

S u en tu siasm o no se so stien e. La p ro p ia casa es su in v ierno, la sociedad su v eran o. E s el comienzo de la m uerte. Que el o ro m ism o e sta lle sin m otivo.

Y ya ven; a h o ra , olvidadas en lib ro s de g ru esa p a sta , A penas se estrem ecen cuando alguien, com o n o so tro s hoy. Un hombre y una mujer. Tiene m i anim al u n a rro y o sagrado donde bebe y se reclin a.

Otra imagen deleznable.. Que rodea los muros y las torres. Que levanta manos como olas Para avistar de lejos su presa o su diosa? Sobre este poema vuela un cuervo.

Y lo escribe una mano de ceniza. Bosque doliente, Mi padre, el inmi grante, Tirano de sombra y fuego, Por arte de sol, Olivos de eternidad, Edades perdidas, Obras: Cancionero sin nombre, Poemas y antipoemas, La cueca larga,



Sitemap

Ai No Corrida - Various - The No. 1 Dance Classics Album (CD), Into Her - Big Sleep - With God And Her Sisters (CD, Album), Aura Planet, Un Dia Bonito - Various - VIP 02 (CD), Hawaii / Plastique Vision - You Freak / Something Real (File, MP3), Praising Jahovia - Dubfront, Tony Tuff, Earl 16* - Tony Tuff Meets Earl 16 At The Dubfront - Showcas, Bartók*, Rolf Reinhardt, Südwestfunkorchester Baden-Baden - The Miraculous Mandarin. The Wooden Prin, Ride Your Pony (Original Mix) - Jon Bourne - Ride Your Pony (File, MP3), Someone Elses Square, War All Over, The Noggin - Cock And Bull* - Concrete Routes Sacred Cows (Cassette, Album) Ambassadors Of The Weekend

8 Comments

  • Si Garcilaso volviera, yo sería su escudero; que buen caballero era. Mi traje de marinero se trocaría en guerrera ante el brillar de su acero; que buen5/5(1).
  • Si Garcilaso volviera, yo sería su escudero; que buen caballero era. Mi traje de marinero se trocaría en guerrera ante el brillar de su acero; que buen caballero era. ¡Qué dulce oírle, guerrero, al borde de su estribera! En la mano, mi sombrero; que buen caballero era. MÁS POEMAS DE RAFAEL ALBERTI - .
  • Si Garcilaso volviera, yo sería su escudero; que buen caballero era. Otras obras de Rafael Alberti La maldecida. por Rafael Alberti. No quiero, no, que te rías, ni que te pintes de azul los ojos, ni que te empolves de arroz la car ni que te pongas la blusa verde.
  • Esquema de la unidad UNIDAD 6 6 Si Garcilaso volviera, yo sería su escudero; que buen caballero era. Mi traje de marinero se trocaría en guerrera ante el brillar de su acero, que buen caballero era. ¡Qué dulce oírle, guerrero, al borde de su estribera! En la mano, mi sombrero; que buen caballero era. Rafael Alberti, Marinero en tierra.
  • Si Garcilaso volviera 1 Si mi voz muriera en tierra 1 Si mi voz muriera en tierra 1 Sueño de marinero 4 Tres recuerdos del cielo 1 1 Voz: Rafael Alberti 2 Canción en Paco Ibáñez. Vol. III. Paco Ibáñez 3 Canción en Canciones españolas. Deutsche Grammophon - Berganza/Yepes/Lavilla 4 Voz: Olga Arzola 5 Canción de Rosa León 6 Canción de.
  • Rafael Alberti, en concreto, le dedicó dos evocaciones: la primera es el famoso poema que comienza «Si Garcilaso volviera», incluido en Marinero en tierra (); la segunda es un texto menos conocido, la «Elegía a Garcilaso (Luna, )», de Sermones y moradas (). El primero de los poemas dice así.
  • Fue uno de los poetas más reconocidos de la Generación del Su activismo político le obligó a exiliarse hasta el comienzo de la democracia en España. A continuación os ofrecemos 5 poemas de Rafael Alberti. A galopar. Las tierras, las tierras, las tierras de España, las grandes, las solas, desiertas llanuras. Galopa, caballo cuatralbo.
  • Poemas y poesías del poeta Rafael Alberti. Datos biográficos y antología poética de Rafael Alberti.

Leave a Reply